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Guía de IngredienteRevisión Médica Verificada8 de noviembre de 202621 min de lectura

Calcio: para qué sirve, dosis, alimentos y seguridad

Guía de calcio: para qué sirve, cuánta cantidad se recomienda, qué alimentos lo aportan, carbonato frente a citrato y qué precauciones conviene conocer.

Alimentos ricos en calcio: leche, yogur, queso y verduras de hoja verde
Alimentos ricos en calcio: leche, yogur, queso y verduras de hoja verde

Escrito por: Dr. Elara V. Moretti · Revisado por: Julian K. Mercer · Editor: Rahul

El calcio es el mineral más abundante del cuerpo, y también uno de los que más se dan por supuestos. Casi todo el mundo lo asocia con los huesos, y esa asociación es correcta — pero incompleta. El calcio no solo da estructura a huesos y dientes: también permite que los músculos se muevan, que los nervios transmitan mensajes y que la sangre coagule. Y su historia tiene un matiz que mucha gente desconoce: tomar más calcio no siempre significa absorber más calcio. La cantidad que se absorbe depende de la forma, de la dosis de cada toma, de la vitamina D y de lo que se come con él. Esta guía explica para qué sirve el calcio según la evidencia, cuánta cantidad se recomienda, qué alimentos lo aportan, cómo se absorbe, qué precauciones conviene conocer y cómo leer la etiqueta antes de comprar un suplemento.

Esta página es información general de educación, no consejo médico ni una recomendación personal. No nombra productos ni recomienda dosis. Si tiDeficiencia

enes osteoporosis, estás embarazada, tomas medicación o tienes una enfermedad renal o de tiroides, habla con un profesional de salud antes de tomar un suplemento de calcio: la necesidad se valora con la dieta, los análisis y la densidad ósea, y el exceso de calcio también tiene riesgos.

Calcio para qué sirve: huesos fuertes y mucho más

El calcio es un mineral que el cuerpo necesita para formar y mantener huesos fuertes y para llevar a cabo muchas funciones importantes. Es el mineral más abundante del organismo: casi todo el calcio del cuerpo se almacena en los huesos y los dientes, dándoles estructura y dureza, según la Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH (ODS).

Pero el calcio no se queda quieto en el esqueleto. El cuerpo lo necesita para que los músculos se muevan y para que los nervios transmitan mensajes desde el cerebro hasta todas las partes del cuerpo. También ayuda a que los vasos sanguíneos muevan la sangre por todo el cuerpo y a liberar las hormonas que afectan a muchas funciones del organismo. La vitamina D ayuda a que el cuerpo absorba el calcio: sin suficiente vitamina D, buena parte del calcio que se come no llega a aprovecharse.

Un adulto tiene alrededor de 1.200 gramos de calcio en las mujeres y 1.400 gramos en los hombres, y más del 99 % está en forma de hidroxiapatita en huesos y dientes. A diferencia de los dientes, el hueso se remodela continuamente: se reabsorbe calcio viejo y se deposita calcio nuevo, para cambiar el tamaño del hueso durante el crecimiento, reparar daños, mantener los niveles de calcio en sangre y aportar otros minerales. Por eso el calcio no es solo un material de construcción: es también una reserva que el cuerpo usa para mantener el calcio en sangre dentro de un margen estrecho, aunque eso cueste hueso.

Eso no convierte al calcio en un «refuerzo óseo» general que convenga tomar a ciegas. Su papel real es cubrir una necesidad nutricional: cuando la ingesta es adecuada, el cuerpo ya dispone de lo que necesita, y añadir más no da huesos más fuertes ni previene fracturas por sí solo. Los suplementos de calcio ayudan sobre todo cuando la dieta no llega o hay un riesgo claro. No son un tratamiento para el dolor de huesos en general, no sustituyen la valoración médica ni la densitometría, y no deben retrasar la consulta cuando hay fracturas por fragilidad o pérdida de altura.

Qué dice la evidencia: huesos, fracturas y preguntas abiertas

La contribución más importante del calcio a la salud, según los NIH, es mantener los huesos. Después de los 30 años, los huesos pierden calcio gradualmente. En la mediana edad, la pérdida de masa ósea se acelera y puede conducir a huesos débiles y frágiles (osteoporosis) y a huesos fracturados. La salud de los huesos se mide con una prueba de densidad mineral ósea, que indica si los huesos están sanos y fuertes o débiles y delgados.

Pero la evidencia sobre los suplementos es prudente, y conviene decirlo sin rodeos. Según algunos estudios, los suplementos de calcio con o sin vitamina D aumentan la densidad mineral ósea en los adultos mayores; otros estudios, en cambio, no llegan a esa conclusión. Además, no se sabe con certeza si los suplementos de calcio ayudan a prevenir las fracturas. Se necesitan más estudios para entender mejor si aumentar el consumo de calcio con los alimentos o los suplementos mejora la salud de los huesos en los adultos mayores. La conclusión honesta es la misma que en otros minerales: el calcio es imprescindible, pero eso no significa que más calcio sea mejor, ni que un suplemento sustituya a la dieta, la vitamina D, el ejercicio con carga y el tratamiento médico cuando hay osteoporosis.

En otros terrenos, la evidencia es aún más mixta. Sobre el cáncer, algunos estudios muestran que las personas con consumos altos de calcio de alimentos y suplementos tienen un riesgo menor de cáncer de colon y recto, pero otros estudios no. Ciertas investigaciones han demostrado que los hombres con un consumo alto de calcio procedente de productos lácteos tienen un riesgo mayor de cáncer de próstata. Para otros tipos de cáncer, el calcio no parece incidir en el riesgo. Sobre la enfermedad cardiaca, algunos estudios indican que los suplementos de calcio no influyen en ella, mientras que otros sugieren que podrían incluso aumentar el riesgo; en general, los expertos consideran que el consumo de calcio, con o sin vitamina D, procedente de alimentos o suplementos, no influye en el riesgo de enfermedad cardiaca o muerte por esta causa. Sobre la preeclampsia, los suplementos de calcio podrían reducir el riesgo en algunas embarazadas que consumen cantidades insuficientes de calcio, por lo que muchos expertos recomiendan suplementos durante el embarazo para las mujeres con consumos escasos. Y sobre el control del peso y el síndrome metabólico, los estudios no han demostrado de manera concluyente ningún efecto. Nada de esto convierte al calcio en un preventivo de enfermedades: su beneficio claro está en cubrir la necesidad cuando falta, sobre todo para los huesos.

Deficiencia de calcio: quién tiene más riesgo

No consumir suficiente calcio puede causar afecciones serias. La más conocida es la osteoporosis, que debilita los huesos y aumenta el riesgo de caídas y fracturas. En los niños, la falta de calcio causa raquitismo, una enfermedad que produce huesos blandos y débiles; en niños y adultos, la osteomalacia, que también ablanda los huesos.

Muchas personas no consumen las cantidades recomendadas de calcio con los alimentos y los suplementos, en especial los niños y adolescentes de 4 a 18 años, las personas negras o asiáticas y los adultos de 50 años o más que viven en condiciones de pobreza. Algunos grupos tienen mayores dificultades que otros para consumir suficiente calcio, entre ellos:

- Mujeres posmenopáusicas. Después de la menopausia, el cuerpo absorbe y retiene menos calcio, porque la bajada de estrógenos acelera la remodelación ósea. Con el tiempo, esto puede causar fragilidad ósea.

  • Personas que no beben leche ni consumen otros productos lácteos. Los lácteos son ricos en calcio, pero las personas con intolerancia a la lactosa, los alérgicos a la leche y los veganos deben buscar otras fuentes: lácteos sin lactosa o con bajo contenido de lactosa, pescado enlatado con espinas, ciertas verduras, zumos fortificados, sustitutos de la leche, tofu y cereales listos para consumir, además de los suplementos.

  • Niños y adolescentes. Es la etapa en la que se construye la mayor parte de la masa ósea, y muchos no llegan a la cantidad recomendada.

- Adultos mayores. La absorción neta del calcio de la dieta es de hasta el 60 % en lactantes y niños pequeños, baja a alrededor del 25 % en la edad adulta y sigue disminuyendo con la edad.

  • El diagnóstico de un problema óseo no se hace por los síntomas ni por adivinanza. Se hace con una densitometría ósea y con la valoración de un profesional de salud, que además debe buscar la causa: una fractura por fragilidad, por ejemplo, puede deberse a osteoporosis, a falta de vitamina D o a un dicamento, no solo a la dieta. Tomar calcio por cuenta propia sin saber la causa puede enmascarar el problema real y retrasar el tratamiento que sí funciona.

Alimentos con calcio: la dieta cubre la necesidad en la mayoría de los casos

El calcio se encuentra en muchos alimentos, y se puede cubrir la cantidad recomendada comiendo una variedad de alimentos, entre ellos:

Tazón de yogur con almendras y vaso de leche junto a verduras de hoja verde
  • Leche, yogur y queso, las principales fuentes de calcio para la mayoría de la población

  • Sardinas y salmón enlatados con espinas

  • Ciertas verduras, como la col rizada, el brócoli y el repollo chino (bok choi)

  • Zumos de fruta fortificados con calcio y sustitutos de la leche, como las bebidas de soja y de almendras

  • Tofu elaborado con sales de calcio y cereales listos para consumir fortificados

La mayoría de los cereales no son ricos en calcio salvo que estén fortificados, pero aportan cantidades significativas por la frecuencia con que se consumen. En Estados Unidos, aproximadamente el 72 % del calcio que se consume procede de los lácteos y de alimentos con ingredientes lácteos añadidos.

La cantidad de calcio por porción varía mucho de un alimento a otro. Según la tabla de los NIH para profesionales, un yogur natural bajo en grasa de 8 onzas aporta 415 mg (32 % del valor diario), un vaso de zumo de naranja fortificado con calcio 349 mg (27 %), 1,5 onzas de mozzarella 333 mg (26 %), 3 onzas de sardinas enlatadas en aceite con espinas 325 mg (25 %), un vaso de leche desnatada 299 mg (23 %), un vaso de leche de soja fortificada 299 mg (23 %), media taza de tofu firme elaborado con sulfato de calcio 253 mg (19 %) y 3 onzas de salmón rosado enlatado con espinas 181 mg (14 %). Una taza de col rizada cocida aporta 94 mg (7 %) y media taza de brócoli crudo 21 mg (2 %): las verduras aportan calcio, pero en cantidades mucho menores por porción que los lácteos. El valor diario de referencia para el calcio es de 1.300 mg para adultos y niños a partir de los 4 años.

Cómo se absorbe el calcio: vitamina D, oxalatos y dosis divididas

La absorción del calcio no es un porcentaje fijo: depende de la cantidad, de la edad, de la vitamina D y de lo que se come con él. La absorción del calcio de los alimentos es de alrededor del 45 % con ingestas de 200 mg al día, pero de solo el 15 % cuando las ingestas superan los 2.000 mg al día. Existe una relación inversa entre la ingesta de calcio y su absorción: cuanto más se toma de una vez, menor es el porcentaje que se absorbe.

La vitamina D es imprescindible para que el calcio se absorba en el intestino por transporte activo y para mantener niveles adecuados de calcio en la sangre. Por eso el calcio y la vitamina D se estudian y se suplementan juntos tan a menudo, y por eso conviene revisar la guía de Vitamina D y el artículo sobre Vitamina D3 + K2 antes de valorar un suplemento de calcio: un déficit de vitamina D limita lo que el calcio puede hacer, por mucho que se tome.

El tipo de alimento también cambia la absorción. La absorción del calcio de los lácteos y de los alimentos fortificados es de alrededor del 30 %. En cambio, ciertos compuestos de las plantas, como el ácido oxálico y el ácido fítico, pueden disminuir la absorción al formar sales indigeribles con el calcio. El resultado es llamativo: la absorción del calcio es de solo el 5 % en las espinacas, frente a alrededor del 27 % en la leche. Las espinacas tienen mucho calcio en la tabla, pero el cuerpo aprovecha muy poco. En cambio, la biodisponibilidad del calcio de otras plantas sin estos compuestos —como el brócoli, la col rizada y el repollo— es similar a la de la leche, aunque la cantidad por porción sea mucho menor. La cafeína y el fósforo reducen la absorción neta en pequeña medida, y un nivel bajo de vitamina D la reduce en mayor medida.

En la práctica, tres hábitos sencillos ayudan: no tomar más de 500 mg de calcio de suplemento en una sola toma —si se toman 1.000 mg al día, mejor repartirlos en dos tomas—, tomar el carbonato de calcio con la comida, y asegurarse de que la vitamina D está cubierta antes de añadir calcio.

Vaso de leche junto a una ventana con luz de sol

Cantidades recomendadas y límite superior: 1.000 y 1.200 mg, y el tope de 2.500 mg

Las cantidades medias recomendadas al día, en miligramos, según los NIH, dependen de la edad y el sexo:

  • Niños de 1 a 3 años: 700 mg; de 4 a 8 años: 1.000 mg; de 9 a 13 años: 1.300 mg

  • Adolescentes de 14 a 18 años: 1.300 mg

  • Adultos de 19 a 50 años: 1.000 mg

  • Hombres adultos de 51 a 70 años: 1.000 mg

  • Mujeres adultas de 51 a 70 años: 1.200 mg

  • Adultos de 71 años o más: 1.200 mg

  • Mujeres embarazadas o que amamantan: 1.000 mg; adolescentes embarazadas o que amamantan: 1.300 mg

El límite superior diario —la cantidad máxima que se considera segura para la mayoría de las personas sanas, contando alimentos, bebidas y suplementos— es de 2.500 mg al día en adultos de 19 a 50 años y en mujeres embarazadas o que amamantan, y de 2.000 mg al día en adultos de 51 años o más. En niños de 1 a 8 años es de 2.500 mg al día, y de 9 a 18 años de 3.000 mg al día. Un médico puede indicar más que el límite superior durante un tiempo para tratar una deficiencia, pero eso es un tratamiento, no una cantidad para copiar por cuenta propia. Las cantidades de los suplementos se expresan en calcio elemental —la cantidad real de calcio que aporta la sal—, no en el peso total del comprimido, así que lo que hay que mirar en la etiqueta es el calcio elemental por porción.

Formas en los suplementos y cómo leer la etiqueta

El calcio está presente en muchos suplementos multivitamínicos y minerales, en suplementos de solo calcio y en suplementos que combinan calcio con otros nutrientes como la vitamina D. Las cantidades varían mucho: los multivitamínicos suelen contener entre 200 y 300 mg, y las cantidades habituales en los suplementos de calcio o de calcio con vitamina D son de 500 o 600 mg.

Las dos formas principales de calcio en los suplementos son el carbonato de calcio y el citrato de calcio. El carbonato de calcio es la forma más habitual y la más concentrada: contiene un 40 % de calcio elemental por peso, y se absorbe mejor cuando se toma con alimentos. Algunos antiácidos de venta sin receta, como Tums y Rolaids, también contienen carbonato de calcio. El citrato de calcio contiene un 21 % de calcio elemental, se absorbe bien con el estómago vacío o lleno, y las personas con niveles bajos de ácido estomacal —algo más común en las personas mayores— absorben el citrato con más facilidad que el carbonato. Otras formas en suplementos y alimentos fortificados son el sulfato de calcio, el ascorbato de calcio, la hidroxiapatita microcristalina de calcio, el gluconato de calcio, el lactato de calcio y el fosfato de calcio.

Antes de comprar, la etiqueta debe responder a cuatro preguntas:

Frasco sin marca con etiqueta en blanco y comprimidos junto a un vaso de agua

1. ¿Cuánto calcio elemental hay por porción? Es la cifra que importa, no el peso de la sal. El carbonato lleva un 40 % de calcio elemental y el citrato un 21 %, así que dos comprimidos del mismo peso pueden aportar cantidades muy distintas. Compárala con la cantidad recomendada y con el límite superior.

2. ¿Qué forma es, y cuándo la voy a tomar? Carbonato de calcio con la comida; citrato de calcio con o sin comida, mejor opción si tienes poco ácido estomacal o tomas antiácidos o inhibidores de la bomba de protones.

3. ¿Cuánto tomo de una vez? El cuerpo absorbe alrededor del 36 % de una dosis de 300 mg y alrededor del 28 % de una dosis de 1.000 mg. Si tomas 1.000 mg al día, repártelo en dos tomas de 500 mg o menos.

4. ¿Lleva vitamina D? Muchos suplementos combinan calcio con vitamina D, que ayuda a absorberlo. Si tu vitamina D ya está cubierta, no es imprescindible; si no lo está, conviene revisarla primero.

El precio también se compara por calcio elemental y por día, no por frasco: divide el precio del frasco entre los días que dura según la porción indicada. Y desconfía de las promesas de «huesos más fuertes» o «previene la osteoporosis» en la etiqueta o en el anuncio: un suplemento no es un medicamento, y la osteoporosis se diagnostica y se trata con un profesional.

Efectos secundarios y seguridad: el exceso de calcio es un riesgo real

El calcio puede ser perjudicial si se toma demasiado. En algunas personas, los suplementos de calcio pueden causar gases, hinchazón y estreñimiento. El carbonato de calcio parece causar más de estos síntomas que el citrato, sobre todo en adultos mayores con niveles bajos de ácido estomacal. Si aparecen, se puede probar a repartir la dosis a lo largo del día, tomar el suplemento con las comidas o cambiar de forma.

Los niveles altos de calcio en la sangre y en la orina pueden causar falta de tono muscular, mal funcionamiento de los riñones, niveles bajos de fosfato, estreñimiento, náuseas, pérdida de peso, cansancio extremo, necesidad frecuente de orinar, ritmo cardiaco anormal y un alto riesgo de muerte por enfermedad cardiaca. Sin embargo, los niveles elevados de calcio en la sangre y en la orina suelen deberse a un trastorno de salud, como niveles elevados de la hormona paratiroidea o cáncer, y no al consumo excesivo de calcio. Aun así, algunos estudios sugieren que los consumos altos de calcio podrían aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca y de cáncer de próstata, por lo que no conviene superar el límite superior por cuenta propia.

Consejos prácticos de seguridad, según los NIH y MedlinePlus:

- No tomes calcio «por si acaso» en dosis altas. Si comes de forma variada y no tienes factores de riesgo, probablemente ya cubres la necesidad. El suplemento tiene sentido cuando la dieta no llega o hay un riesgo claro, y con la pauta que indique un profesional.

- Reparte la dosis. No tomes más de 500 mg de una vez; reparte la cantidad diaria en dos tomas.

- Revisa la vitamina D. Sin suficiente vitamina D, el calcio se absorbe peor. Revisa primero la vitamina D y luego el calcio.

- Cuéntaselo a tus profesionales de salud. Diles a tu médico, tu farmacéutico y otros profesionales qué suplementos y medicamentos tomas, con y sin receta. Ellos pueden decirte si el suplemento puede interactuar con tus medicamentos o si los medicamentos interfieren con la absorción del calcio.

Interacciones con medicamentos: levotiroxina, quinolonas y otros

Los suplementos de calcio pueden interactuar con medicamentos y con otros suplementos. Los ejemplos que citan los NIH son:

- Levotiroxina. La levotiroxina es una hormona tiroidea que se usa para tratar el hipotiroidismo y el cáncer de tiroides. No se absorbe bien cuando se toma dentro de las 4 horas siguientes a la ingesta de un suplemento de carbonato de calcio. En general, se separan las tomas varias horas, según indique el profesional que lo prescribe.

- Antibióticos quinolonas. La ciprofloxacina, la gemifloxacina y la moxifloxacina no se absorben bien si se toman dentro de las dos horas siguientes a la ingesta de un suplemento de calcio.

- Dolutegravir. El dolutegravir se usa para tratar el VIH. Tomar suplementos de calcio al mismo tiempo puede reducir las concentraciones del medicamento en la sangre. Para evitar esta interacción, se aconseja tomar el dolutegravir 2 horas antes o 6 horas después de ingerir calcio.

- Litio. El litio se usa para tratar el trastorno bipolar. El uso prolongado de litio, o la ingesta de litio junto con suplementos de calcio, puede ocasionar niveles excesivamente elevados de calcio en la sangre.

- Hierro y zinc. Las dosis altas de calcio pueden interferir con la absorción del hierro, y el calcio y el zinc también compiten entre sí. Por eso conviene separar el calcio del hierro y no combinar suplementos de dosis altas por cuenta propia.

Si tomas medicación de forma habitual, la regla es sencilla: antes de añadir calcio, pregúntale a tu médico o a tu farmacéutico si interfiere con lo que ya tomas y a qué horas conviene tomar cada cosa. Esta guía es educativa y general; nunca es un comprobador personal de interacciones.

Cómo elegir: una lista de comprobación antes de comprar

1. ¿Lo necesito? Dieta variada con lácteos o alimentos fortificados, sin factores de riesgo y sin síntomas: probablemente no. Menopausia, dieta vegana, intolerancia a la lactosa, edad avanzada o densidad ósea baja: valóralo con un profesional y, si hace falta, con una densitometría.

2. ¿Cuánto calcio elemental lleva por porción? Compáralo con la cantidad recomendada para tu edad y sexo, y con el límite superior de 2.500 mg al día en adultos de 19 a 50 años y 2.000 mg a partir de los 51. Desconfía de las dosis muy por encima del límite sin indicación médica.

3. ¿Qué forma es, y cómo la voy a tomar? Carbonato de calcio con la comida; citrato de calcio con o sin comida, mejor si tienes poco ácido estomacal. Reparte la dosis en tomas de 500 mg o menos.

4. ¿Cómo está mi vitamina D? Sin suficiente vitamina D, el calcio se absorbe peor. Revisa primero la vitamina D.

5. ¿Qué medicamentos tomo? Separa el calcio de la levotiroxina (4 horas), de las quinolonas (2 horas) y del dolutegravir (2 horas antes o 6 después), según te indique tu profesional.

6. ¿Cuánto cuesta por día? Precio del frasco entre días que dura. Compara por calcio elemental y por día, no por frasco.

7. ¿Cuándo lo voy a revisar? Fija con tu profesional cuándo repetir la densitometría o los análisis y cuándo dejarlo. Un suplemento de calcio no es para siempre por defecto: se toma para cubrir una necesidad o un riesgo, y se revisa.

Preguntas frecuentes

¿Calcio para qué sirve?

El calcio sirve para formar y mantener huesos y dientes fuertes, y para que los músculos se muevan, los nervios transmitan mensajes, los vasos sanguíneos muevan la sangre y se liberen hormonas. Es el mineral más abundante del cuerpo, y casi todo está almacenado en huesos y dientes. Su beneficio claro es cubrir la necesidad cuando la dieta no llega, sobre todo para los huesos. Tomar más calcio no da huesos más fuertes a quien ya tiene suficiente.

¿Cuánto calcio necesito al día?

Según los NIH, los adultos de 19 a 50 años necesitan 1.000 mg al día, las mujeres de 51 a 70 años 1.200 mg y los adultos de 71 años o más 1.200 mg. Los adolescentes de 14 a 18 años necesitan 1.300 mg, y las mujeres embarazadas o que amamantan 1.000 mg. El límite superior es de 2.500 mg al día en adultos de 19 a 50 años y de 2.000 mg a partir de los 51. Son cantidades de referencia, no una dosis recomendada para ti: la cantidad adecuada depende de tu edad, tu sexo, tu dieta y tu salud ósea.

¿Qué alimentos tienen más calcio?

La leche, el yogur y el queso son las principales fuentes; también las sardinas y el salmón enlatados con espinas, la col rizada, el brócoli y el repollo chino, y los alimentos fortificados como los zumos, las bebidas de soja y almendras, el tofu elaborado con sales de calcio y los cereales. Un yogur natural aporta unos 415 mg y un vaso de leche unos 299 mg. Las espinacas tienen mucho calcio en la tabla, pero el cuerpo absorbe solo alrededor del 5 % por el ácido oxálico.

¿Qué es mejor, el carbonato de calcio o el citrato de calcio?

Depende de cómo lo tomes. El carbonato de calcio contiene un 40 % de calcio elemental y se absorbe mejor con la comida. El citrato de calcio contiene un 21 % de calcio elemental, se absorbe bien con el estómago vacío o lleno, y es mejor opción si tienes poco ácido estomacal. En ambos casos, el cuerpo absorbe mejor el calcio en tomas de 500 mg o menos: una dosis de 300 mg se absorbe alrededor del 36 % y una de 1.000 mg alrededor del 28 %.

¿El calcio engorda o da energía?

No. El calcio no aporta calorías y no es un estimulante. Los estudios no han demostrado de manera concluyente que el calcio de los lácteos o los suplementos ayude a adelgazar o a evitar el aumento de peso. Si buscas controlar el peso, la respuesta no es un suplemento: es la dieta, el ejercicio y la valoración de un profesional.

¿Qué efectos secundarios tiene el calcio?

En algunas personas, los suplementos de calcio pueden causar gases, hinchazón y estreñimiento, sobre todo el carbonato de calcio. Repartir la dosis, tomarlo con las comidas o cambiar al citrato puede ayudar. Los niveles muy altos de calcio en sangre pueden causar mal funcionamiento de los riñones, náuseas, cansancio extremo y ritmo cardiaco anormal, aunque suelen deberse a un trastorno de salud y no al consumo. No superes el límite superior por cuenta propia.

¿Quién no debe tomar calcio sin consultar a un médico?

Las personas con niveles altos de calcio o de hormona paratiroidea, con enfermedad renal, con cáncer, con osteoporosis ya diagnosticada o que toman levotiroxina, quinolonas, dolutegravir o litio; y las mujeres embarazadas. En todos estos casos, la decisión es médica, no de la etiqueta.

Fuentes

- NIH, Office of Dietary Supplements, «Calcium» (hoja para consumidores): https://ods.od.nih.gov/factsheets/Calcium-Consumer/

- NIH, Office of Dietary Supplements, «Calcio — Datos en español»: https://ods.od.nih.gov/factsheets/calcium-DatosEnEspanol/

- NIH, Office of Dietary Supplements, «Calcium» (hoja para profesionales): https://ods.od.nih.gov/factsheets/Calcium-HealthProfessional/

- MedlinePlus (NIH), «Calcio»: https://medlineplus.gov/spanish/calcium.html

Última revisión de las fuentes: 8 de noviembre de 2026. Esta guía es información general y no sustituye el consejo de un profesional de salud.

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Dr. Elara V. Moretti

Investigado y redactado por

Dr. Elara V. Moretti

Nutritional Biochemist

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