Escrito por: Serena K. Holloway · Revisado por: Julian K. Mercer · Editor: Rahul
Un «70 % de descuento» que dura todo el año no es una ganga: es el precio normal disfrazado. Un temporizador que marca «quedan 14 minutos» y vuelve a empezar cada vez que recargas la página no es una oferta que se acaba: es presión fabricada. Los suplementos se venden mucho por internet, con ofertas agresivas y páginas que cambian de precio según el día, y eso hace que los descuentos falsos y la urgencia falsa sean de los trucos más comunes del sector. Esta guía explica cómo reconocerlos, cómo comprobar el precio real antes de pagar y qué hacer si ya compraste.
Esta página es información general de protección al consumidor, no consejo médico ni legal. Si tienes un problema con una compra concreta, las autoridades de consumo de tu país son quienes pueden orientarte.
1. El descuento que no es descuento
El truco más viejo de la publicidad de precios es el precio anterior ficticio: el vendedor sube el precio durante unos días, o lo inventa directamente, y luego lo «rebaja» a su precio habitual. El comprador cree ahorrar mucho; en realidad paga lo de siempre.
La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) lo describe así en sus Guías contra los precios engañosos: una comparación con un precio anterior solo es legítima si ese precio fue el precio real al que el artículo se ofreció al público de forma regular durante un periodo razonablemente largo. Si el precio anterior es ficticio —un precio inflado creado solo para poder anunciar después una gran rebaja—, la «ganga» es falsa y el precio rebajado es, probablemente, el precio normal del vendedor.
El ejemplo clásico de la propia guía lo deja claro: un vendedor que vende normalmente un artículo a 7,50 lo sube a 10 durante unos días, sabiendo que casi nadie lo comprará a ese precio, y luego lo «rebaja» a 7,50 anunciando «antes 10, ahora solo 7,50». El descuento no existe. Lo mismo vale para los suplementos: un frasco que siempre ha costado 25 y se anuncia a «antes 50, ahora 25» no tiene un 50 % de descuento; tiene un 50 % de marketing.
En México, la regla es la misma en espíritu: el artículo 32 de la Ley Federal de Protección al Consumidor exige que toda la información y la publicidad sea veraz, clara, comprobable y no induzca a error o confusión. Profeco, en su Revista del Consumidor de octubre de 2026, incluyó los descuentos mal explicados entre las tácticas de publicidad engañosa que inducen a compras apresuradas.
2. Señales de un descuento falso
No hace falta ser experto para detectar la mayoría. Estas son las señales que deberían hacerte parar antes de pagar:
- Siempre está en oferta. Si el producto lleva meses con el mismo «50 % de descuento» y nunca vuelve a su precio «normal», ese precio con descuento es su precio normal. La oferta permanente no es una oferta.
- El precio tachado no tiene historial. No hay forma de comprobar que alguien pagara alguna vez ese precio anterior. Un precio «antes» sin rastro —sin historial en la tienda, sin otros vendedores que lo cobren— es solo un número en la página.
- «Precio de lista» o «valor real» inflado. El vendedor compara su precio con un precio sugerido por el fabricante o con un «valor» que ningún vendedor cobra en la práctica. La FTC advierte que un precio de lista solo es una referencia válida si en él se realizan ventas reales y sustanciales; si nadie vende a ese precio, la comparación engaña.
- Comparación con otros vendedores que no existe. «En otras tiendas, 60; aquí, 30». Si los principales vendedores cobran 30 o parecido, el 60 es un precio aislado elegido para que la oferta parezca mejor. La comparación debe hacerse con precios a los que se venden de verdad cantidades importantes del mismo producto.
- El 2x1 que sale más caro. «Compra uno y llévate otro gratis» solo es una ganga si el precio del primero no ha subido. La FTC exige que en estas ofertas se muestren todas las condiciones desde el principio, y advierte que si el vendedor sube el precio del artículo que hay que comprar, o reduce su cantidad o calidad, el consumidor puede resultar engañado.
- «Gratis» con letra pequeña. Un segundo frasco «gratis» que exige suscribirse, pagar un envío desproporcionado o aceptar una renovación automática no es gratis. Lee siempre qué hay que hacer para recibir lo «gratis» y cuánto cuesta en total.
- El descuento cambia el producto. Ofertas que llegan con una presentación distinta, menos cantidad por frasco o una fórmula diferente a la anunciada. Compara la etiqueta recibida con la anunciada, no solo el precio.
3. Urgencia falsa: el temporizador que nunca llega a cero
La segunda familia de trucos no toca el precio: toca el tiempo. La idea es que compres ahora, sin comparar, porque si esperas perderás la oferta. Los mecanismos son siempre los mismos:
- Temporizadores que se reinician. La cuenta atrás marca «quedan 12 minutos» y, al recargar la página o volver al día siguiente, vuelve a empezar. No hay ninguna oferta que expire: hay un reloj que se reinicia para cada visita.
- «Solo quedan 2 unidades» permanentes. El aviso de poco stock no cambia nunca, o sube y baja sin relación con las ventas reales. La FTC, en su informe de 2022 sobre patrones oscuros («Bringing Dark Patterns to Light»), señala los avisos falsos de poco stock y los temporizadores sin fundamento como diseños que inducen creencias falsas.
- «La oferta termina hoy» todos los días. La fecha límite se mueve cada día. Si la oferta de hoy es la misma que la de ayer y la de la semana pasada, no es una fecha límite: es un cartel.
- «Otras 14 personas están viendo esto ahora». Contadores de visitantes inventados o imposibles de verificar, diseñados para que sientas competencia por un producto que nadie te va a quitar.
- Ventanas que no se pueden cerrar. Mensajes que reaparecen al intentar salir de la página, o que bloquean la salida con una «última oportunidad» que se repite en cada visita.
Ninguno de estos trucos significa por sí solo que el producto sea malo. Significa que el vendedor prefiere que no pienses. Y un vendedor que necesita que no pienses es un vendedor al que conviene mirar dos veces.
4. Cómo comprobar el precio real antes de pagar
Cinco minutos de comprobación valen más que cualquier porcentaje de descuento:
1. Busca el mismo producto en otros vendedores. Si tres tiendas serias lo venden a un precio parecido, ese es el precio de mercado. El descuento real se mide contra ese precio, no contra el número tachado de una sola página.
2. Calcula el coste por día, no el precio del frasco. Divide el precio final entre los días que dura el frasco según la dosis de la etiqueta. Un frasco «barato» de 15 días puede costar más al día que uno «caro» de 60 días. Nuestra guía sobre cómo comparamos el precio real de un suplemento explica el cálculo paso a paso.
3. Suma todo antes de pagar. Precio + envío + impuestos + cualquier cargo que aparezca solo en el último paso de la compra. Si el total cambia en el checkout respecto a lo anunciado, esa es la señal para parar.
4. Lee las condiciones de la oferta. ¿El descuento exige suscripción? ¿Se renueva solo? ¿El segundo frasco «gratis» llega con el primero o con el siguiente pedido? ¿Hay un mínimo de compra? Las condiciones completas deben estar visibles antes de pagar, no solo después.
5. Guarda una captura de pantalla. Captura la oferta, el precio, las condiciones y la fecha. Si el vendedor no respeta lo anunciado, esa captura es tu prueba. Profeco recuerda que para denunciar publicidad engañosa no hace falta haber comprado: basta con guardar la evidencia.
6. Duerme la decisión. Si la oferta es real, seguirá ahí mañana. Si solo existe mientras no piensas, no era una oferta: era presión. La mejor prueba de un descuento falso es que no sobrevive a una noche de espera.
5. Qué hacer si ya compraste con un descuento falso
Si pagaste creyendo en una oferta que resultó no serlo, todavía tienes opciones:
- Revisa lo que te llegó. Compara la etiqueta, la cantidad y la presentación con lo anunciado. Anota cualquier diferencia y fotografía el producto recibido junto a la captura de la oferta.
- Reclama primero al vendedor. Pide por escrito la devolución o la diferencia de precio, citando la oferta anunciada. Guarda todos los mensajes: la reclamación escrita es la base de cualquier paso posterior.
- Denuncia ante la autoridad de consumo de tu país. En México, Profeco atiende a través del Teléfono del Consumidor (55 5568 8722 y 800 468 8722) y recibe denuncias de publicidad engañosa por correo, con las capturas como evidencia, sin necesidad de haber comprado. En otros países, las autoridades equivalentes son SERNAC en Chile, la Superintendencia de Industria y Comercio en Colombia, Indecopi en Perú y Defensa del Consumidor en Argentina: cada una tiene sus propios canales de denuncia en línea.
- Si pagaste con tarjeta, pregunta a tu banco. Muchos bancos permiten disputar un cargo cuando el producto o las condiciones no coinciden con lo anunciado. Pregunta por los plazos: suelen ser cortos.
- No aceptes una «compensación» que te ate. Algunos vendedores ofrecen un descuento mayor o un producto extra a cambio de no reclamar. Valora si lo que te ofrecen vale más que la devolución; si no, mantén la reclamación.
6. Lista de comprobación rápida
Antes de pagar por un suplemento en oferta, responde estas seis preguntas. Si alguna respuesta es «no lo sé», espera:
1. ¿He visto este producto a un precio parecido en otros vendedores?
2. ¿El precio «antes» es un precio al que alguien ha vendido de verdad, o solo un número tachado?
3. ¿He calculado el coste por día con la dosis de la etiqueta?
4. ¿El precio final incluye envío, impuestos y todos los cargos?
5. ¿He leído las condiciones completas de la oferta, incluida cualquier suscripción?
6. ¿Sobrevive la oferta a una noche de espera?
Si la oferta es real, pasará la lista. Si no la pasa, no pierdes una ganga: evitas pagar de más por creer que la habías encontrado.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si un descuento en suplementos es real?
Compara el precio final con el que cobran otros vendedores por el mismo producto y calcula el coste por día. Si el «precio anterior» no se puede verificar en ningún sitio y el producto lleva meses con el mismo descuento, el descuento probablemente no es real.
¿Los temporizadores de cuenta atrás son ilegales?
Un temporizador real, que corresponde a una oferta que de verdad termina, es legal. Lo engañoso es el temporizador que se reinicia en cada visita o que nunca llega a cero: la FTC lo incluye entre los diseños que inducen creencias falsas. Si al volver mañana el contador vuelve a empezar, no había ninguna fecha límite.
¿Qué es un precio anterior ficticio?
Es un precio «antes» que nunca fue el precio real de venta: se inventó o se mantuvo solo unos días para poder anunciar después una rebaja grande. Según las guías de la FTC, un precio anterior solo legitima una rebaja si fue el precio al que el artículo se ofreció al público de forma regular durante un periodo razonablemente largo.
¿Un 2x1 puede ser engañoso?
Sí, si el precio del primer artículo subió para pagar el segundo, si la cantidad o la calidad bajaron, o si las condiciones —suscripción, envío, renovación— no se muestran desde el principio. Un 2x1 honesto se reconoce porque el precio del primer artículo es el mismo que sin la oferta.
¿Dónde denuncio una oferta engañosa en México?
Ante Profeco: Teléfono del Consumidor 55 5568 8722 o 800 468 8722, y denuncia de publicidad engañosa por correo con capturas de pantalla. No hace falta haber comprado el producto: basta la evidencia del anuncio.
¿Y si la oferta es de una tienda extranjera?
Las mismas comprobaciones valen: compara el precio, calcula el coste por día, suma envío e impuestos de importación y lee las condiciones. La denuncia es más difícil fuera de tu país, así que la prevención —no pagar hasta verificar— pesa todavía más.
Fuentes
- FTC, Guides Against Deceptive Pricing, 16 CFR Part 233: https://www.ecfr.gov/current/title-16/chapter-I/subchapter-B/part-233
- FTC, «Bringing Dark Patterns to Light» (informe del personal, 2022): https://www.ftc.gov/reports/bringing-dark-patterns-light
- Profeco (México), Revista del Consumidor, edición de octubre de 2026, sección «Que no le digan, que no le cuenten» (seis tácticas de publicidad engañosa; artículo 32 de la Ley Federal de Protección al Consumidor).
- Profeco, operativo El Buen Fin 2026 (13–17 de noviembre de 2026): herramienta «Quién es Quién en los Precios» y Teléfono del Consumidor 55 5568 8722 / 800 468 8722.
- Cómo comparamos el precio real de un suplemento — NutritionalReviews.org: https://nutritionalreviews.org/article/como-comparamos-el-precio-real-de-un-suplemento
- Trampas de suscripción en suplementos — NutritionalReviews.org: https://nutritionalreviews.org/article/trampas-de-suscripcion-en-suplementos
- Cómo leer la etiqueta de un suplemento — NutritionalReviews.org: https://nutritionalreviews.org/article/como-leer-la-etiqueta-de-un-suplemento
Fuentes consultadas el 2026-11-07.
